viernes, 2 de abril de 2010

Delirio

Me acoste sobre ella,
respire de sus senos,
cada ráfaga de aroma
me calienta el alma,
el opio de su ser formó
la ilusión delirante de
rosas azules, viento
negro y mar violeta,
su esencia se inmortalizo
en una estatua de ébano,
su baile quedo impregnado
en mi carne espiritual,
su rostro forma un ballet
de girasoles pintados de
sangre.

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