sábado, 20 de marzo de 2010

Ella

Vestido rojo oscuro,
ojos verde demencia,
cuerpo infinito, timido,
cabellos al viento lento,
letras ahogando el mar,
aguas de invierno llano,
esa rosa que te gusta
muerta y las otras vivas,
mi equilibrio perdio la
calma, se boto al abismo,
arrojo su mujer al oscuro,
esquina vacia de su aroma,
esa que nunca reconozco.



Espacio nada

Árboles atras de paredes,
cielo de hojas verdes,
ojos en la oscuridad,
la pasión dormida,
el trago en la sangre,
la ciudad de la furia
grita con fuerza en
el silencio del olvido,
ella que rie y yo que
muero lentamente,
dame un beso y vuelvo
a vivir en silencio.








miércoles, 17 de marzo de 2010

Lluvia

La sangre se disuelve en gotas,
las calles se transforman en la
noche para dar paso a los rios,
ese amor sigue siendo el nunca
de la nada, el infinito de un segundo,
mariposas sin alas, regando su polvo,
las calles se pintan de lluvia, los techos
comienzan a llorar, todos carecen de amor,
pienso y te veo a mi lado, lejos del negro
olvido.


martes, 16 de marzo de 2010

Colores

Nada de risa solo su mirada,
esa mirada que no me dice
nada, puedo perderme en su
cuerpo por decadas negras,
nunca seré el mismo después
de ti, seré eso que quiero ser,
lloraré rios de azul oscuro,
un poco de rojo sangre, ese
amarillo que algun día seré
y el violeta que está por llegar.

Ojos

Sus ojos me llamaron en sueños,
gritaban con voz dulce,
caminamos por el parque,
sus ojos no paraban de fotografiar,
cada detalle era memorizado,
una rafaga de viento me volvio
a arrebatar el aliento,
escuche un beso volado,
lo agarre en la brisa del rio,
los peces besaron su imagen,
las hojas cayeron y su esencia
las levanto a su paso.

Mi cuerpo a mi lado

Encontré mi cuerpo a mi lado,
lo dejé hablarme tierno,
me bese la mente tranquila,
se me pinto de rojo,
azul en los labios,
un ruido a pajaros,
el amor se quedo en la esquina,
rogando por ser mañana del infinito,
nunca dejaré de tener mi doble,
ese que camina en mi sombra
regando jardines del pasado,
ahogando el fuego pasivo,
aniquilando todo a su paso,
olvidando el olvido,
amando a la mujer de risa callada,
todo lo que pido es que vuelvas a reir
para que pueda dormir.






martes, 16 de febrero de 2010

Ciudades

Parece que el frio congeló las manecillas del reloj, se agarró a ellas con toda su fuerza. Ahora el tiempo se paró, se emperró y se puso al frente del camino, no quiso dejar a nadie pasar, calló su canto de ritmo perfecto, dejó de girar la ruleta de la muerte, nos detuvo para observar la eternidad de estar inmóviles, para ver como caen las gotas de lluvia y la luz se estampa contra cada una de ellas, para oír el silencio mortal, para esperarte inmóvil, quedarme rondando por mi mente hambriento por ese pedazo de ilusión que me das, para que el hedor de tus palabras intoxique, drogue cada soplo de vida que tengo, lo embriague en ríos de placer, lo pinte en matices de locura, te detenga a mi lado por toda la eternidad de un segundo. Un beso juntos, cada poste pintado de rojo sangraría de envidia, las calles se levantarían para aplaudir, las personas desaparecerían, se esfumarían, los edificios comenzarían a caer en pedazos, a derretirse y atraparnos en sus entrañas, las ciudades nos ofrecerían sus cementerios para descansar juntos entre las entrañas de la tierra.