lunes, 30 de agosto de 2010

Magnolia

Esa magnolia era tan joven que
ni siquiera había nacido, toda su
blancura estaba llena de nubes,
y el cielo la quería mucho, todos
los días mandaba sus moneditas
de sol para que abriera sus petalos,
era muy mimada, pero tan bella,
siempre zarpaba de mi mente
buscando esa libertad de flor,
volvía por las noches para decirme
que me quería y que al poner sus
petalos en el viento ellos se iban
como pañuelos, al ponerlos en el
agua se convertian en tiburones,
el otro día me olvidé de imaginarla
y resultó que naufragó en una maceta,
sentada sobre la tierra cerca de una
ventana con vista al mar y al amor.


domingo, 29 de agosto de 2010

Historias

Ese amor era como un perro solitario,
siempre salía por la noche a buscar
las estrellas, giraba su hocico hacia
la luna para que los astros caigan
sobre su piel, dormía con cinco o seis
religiones sentadas a su lado,
y amaba a una única mujer,
tocaba blues en su mente, contaba
historias de otro mundo muy parecido
al nuestro, pero sobre todas las cosas
caminaba con un paso rápido como
la lluvia, había días en que el mundo
vestía otros colores solo para alegrarlo,
conversaba todos los días con un libro,
recordaba al padre de otros tiempos,
vivía lejos de su tierra, pero cerca de su
corazón, tenía un melocotón en la cabeza
que le daba vueltas sin parar, una vez se
le cayó y nunca más lo vi pasear por mi jardín.

sábado, 28 de agosto de 2010

Arreglo musical

Decir que mi táctica es mirarte
es decir poquito, mi táctica es
aprender como son tus mujeres,
querer a cada una de ellas, pero
es díficil saber con quién trata uno
en ese pueblo de mujeres.

Mi táctica es hablarlas y
escuchar el sol que se ponía
en su voz, construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es quedarme en esas
mujeres que eran la banda municipal
de mi pueblo, no sé cómo ni sé con
que pretexto, pero quedarme en las
sombras de la placita de mi pueblo.

Mi táctica es ser franco y decir que
eran una banda desafinada, para
que no nos vendamos simulacros,
para que entre los dos no haya telón
ni un reloj con rabia.

Mi estrategia es en cambio más
profunda como las costas tibias
de esa mujer.

Mi estrategia es que un día cualquiera
pueda hacerla crecer días del sexo
tembloroso y por fin me necesite.





miércoles, 25 de agosto de 2010

Éste poema

De mi manera de escribir puedo decir poquito
y en lo poquito que puedo decir digo mucho,
un día amanecí con un poema sentado en mi mente,
era bastante egocéntrico y muy pequeño a la vez,
pasó todo la mañana hablandome de la dictarura
en mi país, se parecía a mi padre en las noches
que me remordía de curiosidad sentado a su lado,
era la infancia que me visitaba sin forma ni aroma,
yo seguía escuchando su voz desafinada de gaviota,
deseando encerrarla en una cajita de música,
llegó la tarde y comenzó a hablarme de física,
era un pajarito en un mercado lleno de palabras,
en la noche de estrellas sabor melocotón,
me contó sobre su telescopio de claveles,
acabamos abrazos en un poema de un argentino
que hablaba de un poeta portugués que tenía
cuatro poetas adentro y así se termina éste poema.









domingo, 22 de agosto de 2010

Método para ser astronauta

Nunca montarse en una astronave,
es más simple comenzar con lo básico,
soñar con las estrellas de una mujer,
subir despacio por sus piecitos de seda,
poco a poco llegar a sus rodillas
descubriendo un giro de aromas,
un sudor de limón y miel,
abriendo bien abiertos los ojitos
llegar a su espalda y encontrar
una constelación de pecas,
bajar a besos por sus brazos,
tropezar con sus manos de pulpo,
saltar a su ombligo con un suspiro,
escuchar el eco de su vientre,
dormir de tres a cuatro horas sobre él,
despertar con una sonrisa en sus senos,
hablar con ellos sobre filosofía,
tocarlos con cariño de conejo blanco,
seguir hacia su cuello de bandoneón,
tocar un poco de tango para bailar,
con mucha calma morder sus orejitas,
caminar por sus cachetes dando brincos,
mojar sus labios con lluvia y nadar
hasta llegar a aguas azules de libertad,
con su nariz hablar de revolución,
en sus cabellos llorar tres lagrimas,
una y media por cada amor de esa mujer,
construir en sus ojos un barco de papel
y navegar en ellos hasta encontrar
al cielo sentado en un andén colorido.





Los hombres

Condenar el alma a prisión perpetua,
maniobras políticas sin razón ni causa,
un mundo olvidado en el día,
recordado en la noche como un sueño,
el olor a misería opaca el hambre mental,
comemos libros y hablamos sin pensar,
pensamos sin hablar porque nuestra voz
no suena en el infierno de la ignorancia,
temo por mi tiempo y mi gente que lucha,
la muerte se esconde entre alegrías efímeras,
la luna esconde verdad en su silueta distraida,
porque hasta los hombre dejamos de ser humanos,
todos perdemos hermanos y lloramos con ojos ciegos.




Una vida no cabe en un poema

Una vida no cabe en un poema,
y un poema no cabe en una vida,
una rosa no me despierta en la noche,
pero un beso me abre los ojos en el día,
la sonrisa de tus piernas me calienta,
propaganda de mujer me desalienta,
ojos de realidad se perdierón en el tiempo,
como una gaviota lejos del mar,
un amor demasiado cerca del miedo,
el asfalto caliente quema mis pies,
la dulzura de tu mirada derrite mi pena,
prende fuego a mi alma insignificante,
con mucha sangre en la lluvia,
olvidamos la vida y morimos,
recordamos la muerte para vivir,
toda la ironía del mundo tiene razón,
la hipocresía se lleno de verdad,
porque la mentira pasó al exilio,
mi tierra amada me llama en gritos
desgarrando mi cicatriz tierna,
porque mi corazón se quedó en el río
con aromas de bandoneón.